lunes, 12 de abril de 2010

Estas si son lágrimas, van y van sin que nadie se fije o se dé cuenta. Sintiendo tan cerrado el pecho y no, no es una herida de amor, tampoco una desilusión o pleito. Solo te da ganas de no estar bien, de estar triste o de estar sola. Solo quieres que alguien te abrase fuerte que no puedas respirar, pero da más pena ver que eso nunca llegó, ni llegará.

Risas en las que no participas, felicidad que no se comparte contigo. Se siente frio por más que esa no sea la estación y el camino es más largo. Siento tanto la ausencia y nada me cobija porque hasta mis sueños se fueron.

Son noches solitarias, y por más que tuve la razón la contradicción no me dio la contra. Todo era despedida, buscaba la cordura en mis pensamientos, en mis sentimientos, mis penas ganaban a todo. Y mi pasado seguía arrastrándose. Quería olvidarme tu nombre porque moría de pena, quería borrarte de mí. Me cansé de andar en el filo de las calles, de que mi alma piense, de decir que todo pasa, y que algún momento cambiarán las cosas, hoy estoy así por que en cierto momento me olvide que tenía que olvidar.

Y no sé si pase, solo guardo mis promesas y con ello mis consecuencias. Y un buen día tendré miles de caricias conmigo con sonrisas sinceras, pudiendo amar como dicen esas canciones: sin medida y sin condiciones.

1 comentario:

Key dijo...

Si pues a veces es mejor pensar que la esperanza nos adoptará!!!